Tener piel grasa durante la adolescencia o los veintitantos años es un desafío común, pero si sigue después de los 30 o 40 puede resultar muy frustrante por que necesitamos productos que controlen la grasa pero al mismo tiempo que sean para prevenir, reparar y restaurar.
Hay un mito urbano, dicen que la piel grasa envejece más lento por su lubricación natural, pero la realidad biológica es muy diferente.
A partir de los 30 las necesidades de tu piel cambian drásticamente, la producción de colágeno disminuye progresivamente, la renovación celular se hace más lenta y los poros que antes eran elásticos se comienzan a ver más dilatados.
En este post vamos a hablar de esa etapa de transición cuando tienes la piel grasa y/o brotes, cómo tratarla, las diferencias y los activos imprescindibles que no pueden faltarte en tu rutina.
La importancia de usar una excelente rutina de cuidado de la piel en pieles grasas de 30 en adelante.
Cuando cruzamos la barrera de los 30 marca un punto de inflexión para tu piel. Aún que el exceso de producción sebácea sigue presente, los mecanismos de soporte de tu piel comienzan a cambiar.
2. El mito de que la piel grasa envejece más lento
3. El tema de una piel grasa pero deshidratada al mismo tiempo.
A los 30 años y progresivamente la función de la barrera protectora se vuelve menos eficiente, por esa razón no podemos seguir usando productos para pieles grasas juveniles. Esto agrava todo, altera el manto de la piel provocando una piel grasa muy deshidratada, y tu piel generará más sebo para compensar esa deshidratación como mecanismo de defensa.
Los activos imprescindibles para pieles de más de 30 con tendencia grasa
A partir de los 30 la rutina de cuidado de la piel debe pasar de ser sólo limpieza a ser restaurativa. Y lo logras integrando activos que tienen respaldo de resultados clínicos de muchos años, cero mitos, pura ciencia en tu piel.
Extracto de té verde y té negro-son de mis extractos botánicos favoritos, son ricos en antioxidantes, polifenoles y catequinas que combaten la oxidación celular o envejecimiento celular.
Combaten radicales libres: Protegen la piel contra el estrés ambiental, contaminación, inflamación y congestión de impurezas.
Regulan la producción de grasa y disminuyen las rojeces o la hinchazón gracias a sus propiedades antiinflamatorias.
Regeneración y luminosidad: Estimulan la renovación celular y envejecimiento prematuro.
Ácidos Glicólicos – disuelven el pegamento con que están unidas las células muertas, impurezas y suciedad de los poros, hidratan y controlan el exceso de producción sebácea
Niacinamida (Vitamina B3) – el activo multifacético por excelencia, regula la producción de grasa, calma la inflamación y fortalece la barrera protectora de la piel. Además evita que tu piel se hiper pigmente lo que la convierte en un activo perfecto para manchas que quedan después de brotes o daño solar.
Puntos importantes:
Cuando armes tu rutina de skin care, ten en cuenta factores clave para tu elección:
- Que sean ingredientes no comedogénicos, que quiere decir que no tapen tus poros y agraven el problema.
- Que sean texturas ligeras sin mantecas, ceras, lanolinas ni aceites densos.
- Da preferencia a texturas aquosas o water creams.
